Napalm Death en Chile
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Cuando se supo que la próxima venida de los padres del Grindcore iba a ser como banda soporte de Hatebreed, a muchos les causo extrañeza, debido a que la trayectoria entre ambas bandas es incomparable y los ingleses son una escuela a seguir dentro del escena metalera e incluso agrada a otros movimientos contraculturales, debido a sus ideologías políticas y sociales. Por eso a nadie molesto, o al menos a si parece, el enterarse que los liderados Jamey Jasta habían decidido cancelar su gira sudamericana, lo cual dejó a los “Napalm” como únicos responsables de animar la velada de esta primera noche de octubre, dándoles la posibilidad, imperdible para muchos, de presenciar un setlist completo y que prometía dejar a todo títere sin cabeza.

Con británica puntualidad, la agrupación toma el escenario y la multitud fervorosa alienta a Shane Embury, Mitch Harris, Danny Herrera y a un afable Mark "Barney" Greenway a comenzar con el armagedón (x7).

Los de Birmingham tomaron posiciones y curiosamente cuando todos estaban preparados para que se desatara la anarquía vocal de “Barney”, la estruendosidad de Harris, el tractor de Embury y las metrallas de Herrera, estos deciden abrir las hostilidades con “Multinational Corporations Part 2” del Split con los nipones de S.O.B. (1989), y a pesar de ser un comienzo más bien lento y pastoso, rítmicamente hablando, el quinteto no tardó en sembrar el “mosh pit” que le es inherente y arremetieron con Silence Is Defeaning de su demoledor “The Code Is Red... Long Live the Code” (2003). A partir de ahí la banda no dio tregua y entrego dictámenes de lo que es hacer Grindcore/Death Metal, un lujo, justificando su vigencia, con sus ya treinta y dos años de trayectoria, tomando en cuenta sus demos del año 82.

Un momento para recordar y destacar fue cuando el hiperquinético vocalista comenzó hablar sobre las restricciones que nos impone la religión, las iglesias, ciertos grupos con poder y como estas entidades intentan lavar el cerebro para así gobernar a placer, esa introducción sirvió para embestir al público con la majestuosidad pulverizarte de Suffer the Children, ésta fue caótica, intensa, una completa locura, el “mosh” agrando su diámetro considerablemente, los cabeceos se multiplicaron, mientras se pateaban las latas aplastadas de cerveza, una postal digna de antaño.

Este nuevo encuentro con Napalm Death fue una experiencia pasmosa, el derroche de energía entregado por la banda fue replicado por el respetable y su respuesta fue incendiaria, la velada tuvo los ingredientes necesarios para que fuese un show memorable, se tenía a una banda de otro mundo, un “mosh” increíble, los asistentes hacían headbanging por todos lados, además de eso sumémosle los épicos “stage diving” y la buena “pilsen” y conformamos una función preeminente. El show no tuvo piedad, era una necesaria maldad sonora.

Ahora, algo que se debe destacar, y se podría decir es que el momento en que el show fue imparable y alcanzo mayor algidez apareció justo cuando se recurrió a Mass Appeal Madness del EP del mismo nombre (1991), desde ahí nada pudo detenerlos y la energía desatada se mostraba incontrolable, eran toneladas y toneladas de metal extremo.

Es superlativa la forma en que se mantiene ND, se pasearon por el radical y anárquico”Scum”, visitaron gran parte de su extensa discografía, tocando variados hitos como Social Sterility, Breed To Breathe, Greed Killing, de la época más “comercial” de la banda, promocionaron su último trabajo “Utilitarian” y no dejaron de lado el discurso anti – fascista con la infaltable Nazi Punks Fuck Off!, además de regalar un par de sorpresas, dos nuevas canciones, que contendrá su próximo larga duración, que tentativamente verá la luz el año que viene; para terminar con la “moshera” y colosal Siege Of Power (lamentable la ausencia en el repertorio de canciones del “Utopia Banished” (1992)).

Napalm Death acá juega de local (Prometieron visita para el 2015, los dedos, para el bien de todos, deben estar cruzados), de eso no hay duda y al parecer la productora algo de eso tenía claro, ya que aposto por los ingleses al no cancelar el espectaculo y estos no defraudaron a su sequito, ya que Blondie se veía y sentía atestada de chascones, ciertamente la bajada de Hatebreed fue sólo una anécdota.

En resumidas cuentas, la jornada fue anárquica, fuimos testigos de un testimonio de brutalidad musical, que con el pasar de los años mantiene su faceta extrema y que incluso, a momentos, se supera a ella misma. Napalm Death es único y son los padrinos del metal extremo “coshino” y “shakal”, de eso no puede caber duda y a pesar que la banda ha sufrido cambios sonoros en sus diversas etapas, ellos de igual forma han sabido mantener un estilo reconocible, edificando una identidad conforme a lo que ellos desean expresar con su música, “Napalm” demostró que llevan la extremidad de un genero a dimensiones extraordinarias y son un monolito a la actitud, a la sensatez musical y al metal. A pesar de que el show no fue acompañado por el mejor sonido, eso no importo, ya que la noche del primero de octubre presenciamos un ritual, que tenía por maestro de ceremonia a los ingleses, a sus feligreses en el público y la celebración enaltecía a la toda poderosa “SHAKALIDAD”. Todos aun quieren escuchar ¡Olé, olé, olé, olé, Napalm, Napalm! Por que eso significaría que el rito todavía no acaba.

Setlist:

1. Multinational Corporations Part 2
2. Silence Is Defeaning
3. Everyday Pox
4. The Wolf I Feed
5. Unchallenged Hate
6. Suffer The Children / When All Is Said And Done
7. Errors In The Signals
8. Breed To Breathe
9. Human Garbage
10. Success?
11. On The Brink Of Extinction
12. Social Sterility
13. Self Betrayal
14. Protection Racket
15. Taste The Poison / Necessary Evil
16. Mass Appeal Madness
17. Scum
18. Life?
19. Deceiver
20. The Kill
21. You Suffer
22. Nazi Punks Fuck Off! (original de Dead Kennedys)
23. Greed Killing
24. Siege Of Power