Skyrla - Collapse
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Los seguidores contemporáneos del metal siempre buscan nuevos estandartes, los cuales logren generar momentos memorables, que años atrás tenían significado e identidad. Hoy, en el 2014, son las guitarras de 7 cuerdas u 8 las que prevalecen en la escena con popularidad, imponiéndose sobre lo más clásico. Nadie se extraña, esto ya venía ocurriendo en la escena ya a mediados de los 90’s, desde esos años que la música “Heavy” caía a los pies de las afinaciones más bajas y riffs más cortantes. De ninguna manera esto es una crítica o un menosprecio a esa manera de concebir “la música del diablo”, que en un momento tuvo cercanías con movimientos que jamás se pensaron en los primeros 30 años del metal, no obstante, fue ese eclecticismo que a fin de cuentas hizo que la escena se mantuviera y se reinventara una y otra vez.

En ese contexto y siguiendo la línea más actual, llega el debut de los nacionales Skyrla, un cuarteto que entre un sinfín de influencias (todas ellas muy modernas), logra generar lo suficiente para que su primer capítulo tenga algo que decir.

Un muy buen amigo dice que una placa vale la pena si es que ésta gusta, o al final del día logra ser un completo desagrado, por el bien de ese dicho “Collapse” no tiene tintes grises, el contenido del disco te va atraer o simplemente te va a desagradar.

La banda en once pistas plasma su idea de metal. En los 42 minutos que transcurren sus maquinaciones sonoras, se encuentra una manufacturación muy bien pensada, en cuanto a su producción, donde elementos futuristas, mecánicos e industriales logran conjugarse de manera bastante convincente, engranando una placa que no brilla por su originalidad, pero que si te deja tenso en los fonos. Esta cualidad va de la mano de la densidad con que la banda construye sus composiciones, que a pesar de proponer un metal más actual, no decanta por melodías demasiado efectistas, prefiriendo la añadidura de riffs más oscuros e incisivos. Se agradece que “Collapse” no resalte por sus melodías “saltarinas”, pecado mortal en este estilo de trabajos.

Con Skyrla encontraremos algo de ese metal más arcaico, por ejemplo, es imposible soslayar la aparición de solos de guitarra; muchos pensaran: “Es obvio que hayan, si es metal”, pero cuando estos solos rememoran a un metal “old school” y no siendo los típicos solos “matemáticos” o intricados, marca registrada en este estilo, sin duda llama la atención, una muy buena adición.
El desempeño de la banda en el registro funciona. Marcelo Herrera en voces (guturales y limpias) tiene un desempeño que destaca más por su interpretación gutural que por su tono limpio, sin embargo, ambos registros logran cumplir. En el bajo nada que decir, hay un sonido solido. Las guitarras bajas a cargo de Kike Reyes y Alex Herrera, son funcionales, perfectas para ensamblar una maquina, resaltando su humildad, aquí no hay una pretensión desmedida, las guitarras van al callo. Su baterista, Eduardo Vergara en los “Tarros” tiene una “performance” precisa.

Skyrla en este primer elepé logra proponer algo que está en boga, pero de forma algo distinta, lo cual puede cautivar o simplemente odiar. El disco muestra influencias que son severamente palpables en cada canción, pero que al ser bien utilizadas sólo van enriqueciendo la propuesta de estos autómatas (no lo relacionen con la letra del track Autómata).

Para los que sean amantes del metal más moderno, con una justa medida de melodía, vengan por “Collapse” y de seguro encontrarán un buen momento. Si buscan un trabajo de mentira, que sólo sirve para saltar, mejor vayan a otro lado, ya que se nota que hay viseras puestas en el esfuerzo. Ahora bien, si lo que estas buscando es algo más convencional, te aseguro que hay muchas bandas por ahí esperándote.

El primer opus de Skyrla podría transformarse en un disco esencial para los que profesan el metal del siglo XXI, pero eso dependerá exclusivamente de la agrupación y el ruedo que se den ellos mismos, ya que apostando a un nicho tan específico, también es posible que el disco se transforme en un posa vasos increíble. Aun así, trabajos con este nivel de compromiso, riesgo y cojones se agradece, siempre hay algo más que la “vieja escuela”.

01. Artificial Genetic
02. Cult of Isolation
03. Dust in my head
04. No More Lies
05. Born in
06. Denied
07. Absence
08. Homicidal
09. Unchanged
10. Automata
11. Loving you in gravity zero

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