Leaves' Eyes y Atrocity en Chile
Vistas
1093
Con una hora de retraso en la programación inicial para la presentación de la banda de heavy metal alemán, a eso de las 22:10 horas por fin aparecían sobre en el escenario los miembros de Atrocity, primero Joris Nijenhuis en la batería, seguido por las dos guitarras en manos de Thorsten Bauer y Sander van der Meer, y finalmente toda la fuerza en la voz de su líder y fundador, Alexander Krull.

Con un “¿están listos? quiero oirlos a todos Chile” suena el primer tema de la noche, Pandæmonium y los cabeceos varios que disfrutaban los presentes en el recinto ubicado en el corazón de Ñuñoa. Asimismo, a pesar de lo reducido del lugar y la falta de elementos técnicos para llevar a cabo un show como tal, el sonido de la banda fue bastante decente a excepción de pequeñas saturaciones.

Krull agradece y presenta uno de los temas más demoníacos de su carrera, en lo que suena Haunted by demons. Tras constante diálogo con el público y palabras de buena crianza, llega un momento en que suben dos fanáticas para acompañar a la agrupación al ritmo de los guturales de su vocalista y pesados sonidos por parte de los encargados de ejecutar los instrumentos de cuerdas.

Más tarde sonaron temas como Satans Braut y Fatal Step que nos hicieron recordaron lo industrial del sonido al que se dedican los germanos. En medio de saltos y cuernos al aire, quedaba demostrado cómo la banda que alguna vez se presentó por primera vez en la Batuta en 2006, dominaba al público y recibía la constante aprobación de los fanáticos presentes.

Es así como tras poco más de 40 minutos y un sólido espectáculo a cargo de la simpatía y cercanía de Krull, la banda se despide para finalmente dar paso al plato fuerte de la noche, Leave’s Eyes. Banda noruego-alemana formada en 2003 por la ex vocalista de Theatre of Tragedy, Liv Kristine y en la cual comparte lo mismos músicos que la banda de su cónyuge en Atrocity.

Aproximadamente media hora más tarde, los mismos integrantes de Atrocity toman posición en sus respectivos instrumentos y entre los gritos histéricos de la fanaticada, aparece la blonda con voz de soprano para interpretar Galswintha junto a Krull. Entre agradecimientos y casi sin pausas, le sigue Take the devil in me en compañía de la misma voz gutural del alemán de larga cabellera.

Siempre agradecida, Liv lo hace nuevamente y entonces presenta Farewell Proud Men. Una vez terminado el singular tema, aparece en escena Krull para interactuar durante unos minutos con los presentes comentando el próximo disco de Leave’s Eyes que saldrá en septiembre próximo bajo el nombre de “King of Kings”. Y así continuar la velada al ritmo de Halvdan the Black.

El público grita “Liv, Liv, Liv…”, mientras la noruega agradece y Krull le pide al público que salte y se anime para interpretar uno de los tema más esperados de la velada, My Destiny. De memoria los fans cantan cada estrofa y se mueven animosamente, en tanto que Liv y Alexander levantan la bandera chilena. Es el momento de la versión en español de Symphonies of the Night (adaptada por Maite Etoiz).

Por unos instantes, la banda abandona el escenario para un respiro mientras de fondo suena la intro de Spirit’s Masquerade y poco a poco vuelve a aparecer la agrupación para hacer lo suyo. Sin pausas, suena la heavy y rítmica Melusine antes de viajar a Francia y llegar al cover de Mike Oldfield, To France interpretada muy sexy por parte de la blonda que con suaves movimientos de caderas dejaba atónitos a los hombres del público.

No había oportunidad en que los fans permanecieran en silencio sin antes clamar “Liv, Liv, Liv....” en eso y sin pausas, la soprano presenta Elegy otro de los temas más disfrutados y esperados por el respetable. Luego de unos minutos de conversar con el público y de agradecer a cada miembro de la banda y gira por hacer posible el tour, llega Hell to the Heavens.

La banda simula que el show ha terminado y se despide desapareciendo del escenario, sin embargo sólo se trata de un encore puesto que a los minutos reaparecen para tocar una de las power ballad de la noche, Norwegian Lovesong. Nuevamente los músicos se van y entre el griterío de la gente “olé, olé, olé…” regresa el baterista para acompañar el ritmo con un par de beats para finalizar la noche con Frøya's Theme.

Los noruego-alemanes agradecen a los asistentes y haciendo una reverencia al público, dejan a las 00:30 horas el improvisado escenario del Rock&Guitarras hasta una nueva oportunidad. Sin duda una noche llena de emociones y una notoria fidelidad hacia la banda, que a pesar de que el lugar no contaba con las mejores condiciones estuvieron presentes para hacer notar tu eterno apoyo a Liv y compañía.

Fotografías gentileza de Nicolás Soto.