Opeth en Chile
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Para muchos, OPETH quedó en deuda tras su presentación del 2012, debido a la escasez de clásicos y al enfoque que dió a Heritage (2011), disco que marcó una nueva era musical para la banda. Sin embargo, esta vez fue distinto y el setlist dejó a la mayoria muy conformes.

Tal y como lo había anunciado la productora, a las 20:15 los chilenos de Poema Arcanvs se encargaban de abrir la velada con Raven Humankind, como augurando lo que sería una gran noche en el Caupolicán. Es así como en 45 minutos de presentación, los nacionales transcurrieron entre sus trabajos de Arcane XIII (1998) hasta Transient Chronicles (2012) en la sólida voz de su frontman Claudio Carrasco que sonó mejor que nunca. La banda, previo al show, comentó las malas experiencias tras telonear a Katatonia y Paradise Lost, pero esta vez finalizaron satisfechos por la recepción tanto de la productora como del público (así lo hicieron ver públicamente en su Fan Page).

Media hora más tarde, el reloj marcaba las 21:30 horas y en punto comenzaba la intro intro de Trough The Pain to Haven que indicaría el inicio del show de los suecos de Opeth. Lentamente y a oscuras, cada miembro tomaba posición en su respectivo instrumento para abrir la noche con Eternal Rains Will Come, perteneciente a su último disco Pale Communion (2014) y por el cual actualmente se encuentran de gira.

Una vez finalizado el primer tema, los típicos gritos “olé, olé, olé Opeth, Opeth” por parte del público no se hacen esperar y queda más que demostrado el fanatismo de los asistentes. Enseguida suena la movida Cusp of Eternity que entre un juego de luces verdes se encarga de crear la atmósfera perfecta. Nuevamente sin pausas, llega The Drapery Falls (2001) en reemplazo de The Leper Affinity.

Ni hablar de los guturales de Åkerfeldt quien fácilmente pasaba de los gritos a una de las voces más melodiosas que uno pudiera imaginar. Sin duda, un grande. Es así como en los teclados de Joakim Svalberg junto a los aplausos del público, suena uno de los temas más esperados y disfrutados de la noche, The Moor (1999). Los presentes se vuelven a manifestar y en un perfecto español, Mikael agradece y establece un pequeño diálogo.

Luego del cruce de palabras, el bajista de la banda, Martín Méndez, aprovecha la instancia y nos felicita por haber ganado la Copa América. La noche continúa con la heavy Advent, canción que se encuentra en Morningrise (1996) uno de los primeros discos de los suecos. Otra vez el vocalista da las gracias y mientras se dedica a afinar la guitarra, da el pie para otro tema de su actual álbum, Elysian Woes. La melodiosa canción es disfrutada por el respetable que tranquilamente se movía al ritmo de las armoniosas guitarras ejecutadas por Fredrik Åkesson.

En la misma onda transcurre Windowpane, en tanto que Åkerfeldt se encarga de entonar con su voz más limpia y libre de guturales la interpretación del tema contenido en Damnation (2003). De esta manera, y en un transe de poco más de 10 minutos llega The Devil’s Orchard de Heritage (2011) para romper con tal serenidad y aportar el toque progresivo que le estaba faltando al tercer concierto de los suecos en nuestro país.

Un relajado Mikael vuelve a agradecer mientras improvisa un par de riffs de King Diamond y AC/DC. En medio de algunos ajustes técnicos, el público aprovecha la oportunidad para gritar “peluca, peluca” a Åkesson. Tras el nulo entendimiento por parte de Akerfeldt, el bajista uruguayo hace de traductor y le explica al frontman, quien entre carcajadas continúa con el show presentando April Ethereal de uno de sus discos más conceptuales, My Arms, Your Hearse (1998).

Y es que independiente que un grupo de la audiencia desconociera los orígenes musicales de la banda, resultó sumamente satisfactorio tener la oportunidad de escuchar en vivo clásicos, como el tema recién presentado. Es tiempo de pasar por Watershed (2008) a través de la elegida que fue Heir Apparent . Por último y para seguir sorprendiendo a la gente, suena The Grand Conjuration que terminó por hacer explotar en éxtasis a la fiel fanaticada de la banda.

El temido encore llega y tras unos segundos de ausencia de los suecos en el escenario, vuelven en medio de los gritos del público para interpretar la canción que sería la encargada de poner el punto final a una velada cargada de energía y sensaciones con Deliverance de su disco homónimo (2002). Es así como después de más de 2 horas de show, Opeth se despide de Chile con una elegante reverencia ante los presentes de la noche del 17 de abril en el recinto de San Diego 850.

Con el mismo setlist presentado en otros países de la gira y un viaje a través de la larga trayectoria de los provenientes de Suecia, la deuda de quienes no habían podido presenciarlos en oportunidades anteriores queda saldada dejando la vara alta, luego de demostrar la calidad y supremacía de la banda al sonar tan limpio y claro como si los estuvieran directamente de un CD.

Setlist

Through Pain to Heaven (Popol Vuh song)
Eternal Rains Will Come
Cusp of Eternity
The Drapery Falls
The Moor
Advent
Elysian Woes
Windowpane
The Devil's Orchard
April Ethereal
Heir Apparent
The Grand Conjuration
Encore
Deliverance

Fotografía por Sebastián Domínguez.