TURISAS en Chile
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Como no hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague, el miércoles 07 de octubre por fin había llegado para todos aquellos amantes del folk metal que esperaban con ansias la tercera versión del PaganFest Chile y que traía como banda internacional invitada a los finlandeses de Turisas.

Es así como el inicio del show pactado para las 19 horas, se retrasaba más de una hora y media debido a dificultades técnicas en el sonido que terminaron por acortar la presentación de cada una de las bandas invitadas, recién presentándose la primera, Traucoholik, a eso de las 20:35 hrs.

Con el recinto a medio llenar, los representantes de Coquimbo realizaron un show cargado de vino y juerga junto a un vestuario y maquillaje dignos de bandas metaleras europeas. Bajo esta misma tónica transcurrieron los temas “La Visión de Sablesangrinto”, “Trauco”, “Tren a Charcoscura” para finalizar abruptamente con “Tue Tue”, uno de sus temas más conocidos.

Tras los típicos cambios de instrumentos en el escenario, minutos más tarde llegaba el turno de Grimtotem, que saliendo a eso de las 21:12 horas comenzó su show interpretando “The Battle Of The Centuries” en la gutural voz de frontwoman, Carolina Rebolledo. Y es que la potencia y la fuerza con la que ejecutó el tema, dejó perplejo a cada uno de los asistentes en el Club Kmasú.

Enseguida los oriundos de Concepción tocaron “Kuralaba”, para continuar con “DeathScythe” oportunidad en que el baterista aprovechó de lucirse durante algunos segundos. Luego, los teclados se tomaron un momento para dar paso a “When Roots Will Never Be Shred”, en donde su fémina siguió haciendo de las suyas con el tremendo vozarrón que la destaca.

Ya con dos presentaciones realizadas, el sonido sigue siendo el principal problema y enemigo de las bandas. Un volumen tan fuerte que saturaba constantemente los instrumentos haciendo que perdieran nitidez, como también se volvía una verdadera tortura para los oídos de la audiencia que sin mayores alternativas tuvo que aguantar como pudiera cada uno de los desperfectos.

La jornada transcurría y a las 21:40 Knighthood abría su perfomance con “Welcome to Ania”. La banda que vestía con característicos ropajes folk, tenía un sonido auténtico que nos hacía recordar originalmente de qué se trataba el festival. Si bien la ejecución de los instrumentos no era muy pulcra, el corazón que ponía cada uno de sus integrantes compensaba el resto.

Entre un breve diálogo con el público, dan pie a “Great Battle”, tema que terminó de animar a los presentes con el carisma por parte de cada uno de los músicos. De inmediato sonó “Within Roots” para después finalizar con uno de sus trabajos más recientes y con notorios elementos folks, “Dancing with Machuchu”.

Es tiempo del show de la última banda nacional de la noche, Witchblade, que si bien su estilo no es lo más cercano al folk, realizaron un show sólido y digno de presenciar. “Walk Alone” fue la canción encargada de abrir su presentación, seguida por “Not Enough” en donde su frontman, Felipe del Valle, mostró todo el potencial de su voz.

Los problemas de sonido continúan y el volumen es tan fuerte, que las últimas canciones de la agrupación comienzan a volverse tortuosas, a pesar de la gran actuación por parte de los músicos. “To Be Free” y “Signs of Salvation” son los temas elegidos para poner punto final a su paso por esta nueva versión del PaganFest.

A minutos de que el reloj marcara las 23 horas, las luces bajan y el público disperso por todo el local toma lugar rápidamente lo más cercano al escenario para dar la bienvenida a Turisas. A su vez la intro característica de sus shows se encarga de abrir la velada, mientras cada uno de sus miembros va tomando posición en sus respectivos instrumentos.

Con caras pintadas de rojo y negro muy al estilo de infantería vikingo y ropa de bárbaros escandinavos, los finlandeses comenzar a ejecutar “Ten More Miles” perteneciente a su último disco editado en 2013. Ya con un sonido mucho más claro y mejor ecualizado, el sonidista europeo hizo su magia para que el show de los oriundos Hämeenlinna estuviera a la altura.

Sin pausas y con un “uo uo uo” por parte del público sonó “A portage to the unknown”, en tanto que Mathias Nygård, líder y frontman, se encargaba de animar constantemente a sus fanáticos. Es así como tras un breve diálogo, presentó la clásica y siempre bien recibida, “To Holmgard and Beyond”, tema en el cual su guitarrista Jussi Wickström tuvo un leve percance debido a lo reducido del espacio.

El “Warlord” se dirige a la audiencia agradeciendo y dar pie a otra canción de su álbum Turisas 2013 llamada “For your own good”. Minutos más tarde llega el turno de “The Great Escape”, mientras Nygård agita una toalla que a la vez revoluciona el ánimo del respetable hasta crear un pequeño mosh pit.

De inmediato bajan las luces a un frío azul creando la atmósfera perfecta para la melódica “End of an empire”, que con un sonido in crescendo se notaba que era una de las favoritas del set list. De su disco Battle Metal (2004) llega “Rex Regi Rebellis” que entre elementos épicos nos remontó a una verdadera batalla nórdica.

La fiesta pagana continúa con el clásico “Hunting Pirates” que en todo momento fue coreado y que con puño alzado al igual que su vocalista. El frontman se dirige a la gente y comenta que lo mejor de las giras es poder probar las cervezas típicas de cada país. Bajo esa tónica hizo una comparación en vivo entre algunas marcas locales, en tanto que desde el público recibió de regalo un pequeño barril de una conocida marca de cerveza valdiviana.

Luego del lúdico momento, da pie a “Battle Metal”. Un épico tema que los extasiados fans disfrutaron de principio a fin. Aprovechando la energía del momento, Mathias pide un mosh pit para introducir “No Good Story Ever Starts With Drinking Tea”, mientras batería y bajo combinan tan bien que logrando una perfecta interpretación.

También perteneciente a Turisas2013, suena “We Ride Together”. Tras un breve encore, la banda vuelve al escenario para ejecutar “Stand up and fight”, tema que a estas alturas se ha convertido en una especie de himno de la banda. Y para cerrar la velada, llega “Rasputin” original de Boney M., coreada por todo el público y que terminó con un desenfrenado mosh pit.

De esta manera y con un show de una hora y media, los finlandeses se encargaron de poner la nota de folk europeo a la tercera edición del PaganFest Chile, tanto con un espectáculo sólido como con un set list bien equilibrado entre sus diferentes trabajos. Sin duda un espectáculo que cumplió a cabalidad con las expectativas que muchos teníamos tras presenciarlos por primera vez.

Fotografía por Sebastián Domínguez.

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