HIM en Chile
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Parece increíble que después de esperar casi 20 años a los finlandeses HIM, los tengamos por segunda vez en Chile apenas un poco más de un año desde su exitoso debut en Santiago. Esta vez la producción no incluyó teloneros, lo que alivió para muchos fans, hay que decirlo.

Esta segunda visita no cubría entregas musicales nuevas, por lo que el setlist fue esencialmente una selección de hits muy satisfactoria tanto para fanáticos como para oyentes más casuales; otro dato destacable fue la inclusión del nuevo baterista Jukka Kröger, que venía a remplazar al clásico Mika “Gas Lipstick” Karppien, quien dejó la banda este año para concentrarse en otros proyectos. Probablemente Jukka fue quien más disfrutó el concierto, como se evidenció al final del set cuando se despidió del público de manera muy afectuosa.

Puntualmente a las 20:00, con la cancha VIP repleta, una cancha más bien desocupada y una platea parcialmente llena, aparece HIM en escena. Con una puesta en escena sobria pero efectiva, comienza la avalancha de éxitos que no paró durante aproximadamente 1 hora 40 minutos, y es con la misma canción que comenzaron su show anterior en Chile, Buried Alive by Love, que dieron inicio a esta segunda comunión. Siguieron Poison Girl, Kiss of Dawn, Pretending, Into the Night y Killing Loneliness, siendo cada tema coreado a rabiar por el respetable que nunca bajó en su nivel de entusiasmo, a pesar de la fría presentación de Vallo y su prácticamente nula interacción con la gente. La banda tuvo un performance sólido y con sonido contundente, pero la voz se escuchó muy poco o de manera intermitente, y recién en Scared to Death se corrigió en parte.

Ya con un sonido más aceptable, el setlist prosiguió de la siguiente manera: Your Sweet 666, Join Me, Bleed Well, In Joy and Sorrow, The Sacrament, Wings of a Butterlfy, y por supuesto Wicked Game, cover de Chris Isaak que los popularizó a fines de los 90s, y que dio pie a una interesante improvisación de la banda, especialmente del increíble guitarrista "Linde" Lindström y el querido bajista "Migé" Paananen. Siguieron las canciones Heartkiller, Heartache Every Moment, y Right Here in my Arms, tema donde un fan de subió al escenario a abrazar a Vallo, pero no contaba con el feroz tackle por parte de un roadie; y el vocalista se mostró agradecido por no haber sido sodomizado en el escenario. Después de Funeral of Hearts es cuando recién Vallo agradece al público y aprovecha de dar saludos de fin de año. Termina el setlist con el clásico When Love and Death Embrace, para volver después de unos 5 minutos y concluir con el encore Rebel Yell, cover de Billy Idol, con solo de batería incluido.

Fue una presentación quizás no tan mágica como la primera, pero correcta en general, principalmente por la cantidad de canciones y la inclusión de temas de cada disco de la banda. Es probable que el tour les haya pasado la cuenta, no había la misma cantidad de gente que la primera vez, hubo problemas de sonido, etc, difícil precisar, pero ellos saben que cuentan con un fanbase ya establecido y esperamos que la próxima vez nos visiten con un disco espectacular y se llene el teatro donde toquen.

Fotografías gentileza de Álvaro Manriquez