Avantasia en Chile
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Tres años han pasado desde que la ópera rock liderada por Tobias Sammet regresaba a nuestro país para presentar su última placa Goshlights editada en enero pasado, en la localidad de San Diego 850. En esta oportunidad, con una alineación de músicos tan destacados que solo es posible verlos reunidos en un súpergrupo llamado Avantasia y que ahora retornaba más recargado que nunca.

El reloj marcaba las 20:42 horas cuando un juego de luces blancas comenzaron a apuntar parpadeando hacia diferentes lugares del recinto al son de “Also Sprach Zarathustra”. En instantes, los artistas aparecieron en el escenario, primero Felix Bohnke (batería) en conjunto con Michael “Miro” Rodenberg (teclados) y luego el resto de los integrantes para interpretar sin demoras "Mystery of a Blood Red Rose".

La noche se veía prometedora ante la calurosa recepción que el respetable expresaba, ¡y cómo no! si era un verdadero espectáculo tener la oportunidad de ver a tales magnates de la música. Es así como antes de continuar con “Ghostlights”, Sammet pregunta cómo lo estamos pasando y nos aprovecha de recordar que será un show de 3 horas. De este modo, desaparece de las tablas para dejar a Michael Kiske junto a la leyenda de Jorn Lande.

Sin pausas llega la destacada ejecución de “Invoke the Machine” en las voces de Ronnie Atkins (Pretty Maids) y Tobias Sammet que en ningún minuto dejó de moverse por todo el escenario. Una vez concluido el tema, Atkins cruza un par de palabras con el público para pedir ayuda con la intro de “Unchain the light” que más tarde terminaría cantando con los grandes de Lande y Kiske.

Es tiempo de volver al pasado, y qué mejor que hacerlo con “The Watchmakers' Dream” perteneciente a su álbum anterior The Mystery of Time (2013) original de Joe Lynn Turner, quien no pudo estar presente debido a otros compromisos para ser reemplazado por el cantante y guitarrista, Oliver Hartmann, quien aprovechó la instancia para lucirse en el instrumento de 6 cuerdas.

El público no se cansa de gritar “Tobi, Tobi, Tobi...” cada vez que finaliza una canción, en la medida que logra calmarlos introduce el siguiente tema contando que lo tocan siempre y en muchos países, pero que antes de comenzar quería saber de qué estábamos hechos los chilenos y es así como fuertes aplausos al ritmo de lo que sería “The Scarecrow” a cargo del mismísimo Jorn Lande.

Previo a la presentación de “Lucifer”, Lande realiza un breve intercambio de palabras con los fanáticos presentes preguntando cómo nos encontrábamos, además de explicar que el tema que venía a continuación se trataba de un mid-tempo pero lleno de potencia y de esta forma, con Tobi proceden a interpretarlo. El ex-Masterplan se despide para dejar en el escenario al carismático y legendario Eric Martin (ex Mr. Big) en la interpretación de la power ballad What’s left of me.

Suena uno de los clásicos más esperados y disfrutados por los presentes, “The Wicked Symphony”. Tema en el que la participación de la única fémina de la agrupación, Amanda Sommerville, hace de las suyas junto a Lande, Martin y compañía. El genio de Fulda vuelve y esta vez es para darle la bienvenida a Herbie Langhans quien por primera vez tocaba suelo nacional y también para tocar el segundo single de su último disco, “Draconian Love”.

Sin duda hay canciones que trascienden al punto de convertirse en verdaderos himnos de las bandas, y eso fue lo que pasó con “Farewell” que llegó para terminar de prender a las almas que se encontraban aquella noche de abril en el Caupolicán en la voz de la bella Amanda junto a Sammet y como broche de oro, la intervención final con el ex Helloween. De inmediato, suena “Stargazers” del álbum editado en 2010, Angel of Babylon.

Ya con medio setlist ejecutado, llega el momento de mayor joda entre los músicos y el público, cuando éstos últimos empezaron con el típico “olé, olé, olé… Chile, Chile” y “CHI - CHI - CHI - LE - LE - LE” causando tanta gracia a Sammet, quien nos terminó haciendo cantar en alemán un conocido tema infantil a la vez que lo registraba con su celular. Tras estos minutos de distensión, llega “Shelter from the rain” en las voces de Kiske, Sommerville y Sammet.

Sammet retoma el diálogo con la gente y dedica “Let the Storm Descend Upon You” a todos los asistentes, otra de las favoritas y bien coreada a pesar de lo nueva que es. Después de unos minutos de break mientras le cambiaban el micrófono a Sammet, se generó una nueva conversación pero esta vez con Lande en donde entre talla y talla sobre el copete en otros países, anuncian “Promised Land”.

Luego de un preludio, es tiempo de continuar con “Reach Out for the Light” interpretado Kiske, quien en su paso por el escenario hizo notar nuevamente su presencia. Es así como la velada prosiguió con otro de los temas más disfrutados, “Avantasia”, seguido de “Twisted Mind” que fue igualmente bien recibido. Martin permanece en el escenario, en lo que Sammet le pide que lo acompañe con “The Great Mystery” para sustituir a Bob Catley.

Con Martin todavía en las tablas, el show sigue con “Dying for an angel” en donde también tuvo que hacer las voces de Klaus Meine (Scorpions) a la vez que el público la saltaba y coreaba por completo. “The Story Ain’t Over” llega con la interpretación de Sammet, mientras recordaba la gran calidad vocal del ausente Catley. Es el momento en el que Paeth aprovecha de lucirse en las guitarras mientras ejecuta esta power song.

Llegó el momento del encore y tras unos minutos de descanso todos volvieron para seguir con “Lost in Space” y acto seguido, el long theme que cerraría aquella inolvidable noche, “Sign of the Cross / The Seven Angels”. Es así como todos los músicos perfectamente alineados sobre el escenario cerraron de una manera épica uno de los conciertos más esperados y largos del último tiempo en la escena internacional.

Pasada la medianoche el show de más 3 horas llegó a su fin de manera gloriosa sin dejar indiferente a nadie. Y es que tener el privilegio de apreciar a músicos de la talla de Kiske, Martin, Lande, Paeth, Atkins entre otros y todos juntos no sucede tantas veces en la vida. Conclusión: concierto de cierre redondo y público fiel que quedó satisfecho de haber tenido esta revancha para verlos.

Fotografías por Sebastián Domínguez — © www.sebastiandominguez.cl

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