Enemy Of The Cross Festival
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Metal y un calor infernal fueron fueron los ingredientes principales del pasado Enemies of the Cross Summer Fest, en la Arena Recoleta. A pesar de que se lamentaron las caídas de Grim Reaper y Witchtrap, el cartel seguía estando muy bueno, y el público también lo entendió, llegando en buena cantidad.

Por abc motivos, no alcancé a ver a Lucifer’s Hammer, así que le pido disculpas a la banda. A los que si pude ver bien fue a los salvajes de Matahero, una de las bandas nacionales líderes del Crossover más agresivo. Con un excelente show de casi 40 minutos, con apenas algunas pausas, la banda vomitaba tema tras tema, donde la violencia y la rapidez no daban ningún descanso. Mostrando canciones de su último disco “Pensamiento Lateral” (2015) más otros más antiguos, se ganaron un buen apoyo de los bangers presentes.

El sonido era bueno (aunque pudo ser mejor), no obstante se podía apreciar bien la intensidad de la banda, todo muy bien acompañado por la energía y buena puesta en escena de la banda, especialmente del vocalista Yury Salinas, que debe ser el weón que canta más rápido de esta escena jajajaja.

Ahora era el turno de Procession, un peso pesado del metal nacional y del Doom internacional. Con un sonido pesado, potente y claro, sumergieron a todos en su hipnótico sonido.

Era bastante evidente que mucha gente fue por ellos, algo fácil de evidenciar al ver la excelente respuesta que recibieron, con mucho headbanging y la gente coreando sus letras, siendo una buena recompensa hacia la banda debido a la calidad de las canciones y a la impecable manera en que fueron ejecutados sus temas.

Recorriendo toda su discografía, con piezas como “Raven of Disease”, “Conjurer”, "To Reap Heaven Apart” (donde se cortó la corriente por unos minutos) o “Chant of the Nameless”, tema con el que terminaron. Además, tocaron un adelanto de su próxima placa, la canción “When Doosmday Has Come”, un corte bastante bueno, bien tirado al Heavy Metal.

Fue una presentación redonda por todos lados, solamente se extrañó algún otro tema del disco Destroyers of the Faith (2010). Fuera de eso, maravillosos 60 minutos de metal pesado y lento.

Inquisición jugó de local en este día, y no solo porque sean de nuestro país. Se notaba una buena cantidad de bangers haciendo mierda su cuello y levantando sus puños al ritmo de su ancestral Heavy Metal.

La banda sonó excelente (quizás los que se escucharon más claros), lo que coronado a una buenísima puesta en escena demostraban la gran trayectoria del grupo, quienes se pasearon por diferentes temas de su carrera, como “Dragonslayer”, “In Grace”, “Maydays’ Eve” o ”Innocent Sinner”.

Sinceramente no recuerdo si los había visto con anterioridad, pero me dejaron una excelente impresión por su sólido show, que duro aprox. una hora.

Ahora era el turno de los germanos Exumer, quienes destruyeron la arena Recoleta con su enérgico show, especialmente por parte del vocalista Mem Von Stein, que se comió el escenario.

Con un sonido un poco menos claro que Inquisición, pero más pesado y ajustado, los thrashers teutones se pasearon por sus 4 discos, provocando severos mosh en la audiencia. Temas como “I Dare You”, “Fire & Damnation”, “Fallen Saint”, “Journey Into Oblivion”, “The Riging Tides” o el final con “Possessed by Fire”, donde quedó la tremenda cagada en el pit, a pesar de la hora y el evidente cansancio de del público.

Pese a que son una banda clásica y de que mayormente tocaron himnos del Possessed by Fire (1986), no me pareció que son un acto que pretende vivir del pasado. Sonaron sólidos y frescos, lo que coronado a la calidad de The Riging Tides (2016) nos hace pensar que hay Exumer para rato. Por lo demás, nos dieron una gran muestra de poder alemán en la hora y 10 minutos que estuvieron en el escenario.

Ya eran las 11 de la noche y aún faltaba más, y me refiero a los ingleses Onslaught. En la promoción del festival se dijo que tocarían por completo su obra The Force (1986), y así fue, partiendo de una con “Let There be Death”, prendiendo al ya agotado público.

Sonando con una calidad similar a la de Exumer, pero las guitarras un poco más fuertes, siguió sonando el disco completo, donde destacan himnos como “Metal Forces”, “Fight With the Beat” o “Thrash ‘til the Death”. Obviamente tocarían más temas que los del nombrado álbum, así que ejecutaron temas más moderno como “Destroyer of Worlds” y “Killing Peace”, más un letal triunvirato de la primera época del grupo, con “Onslaught (Power from hell)”, la muy punk “Thermonuclear Devastation” y “Death Metal”.

La banda es bastante buena en vivo y tienen un buen desplante escénico, pero me llamo la atención que a pesar de que su set-list se compuso principalmente de temas antiguos, suenan con un toque más moderno, algo así como el Exodus de esta época. Decir si eso es bueno o malo es bastante subjetivo, pero se nota la intención de hacer más actual su música. Fuera de eso, fue un muy buen cierre a este festival, dejando una hora y cuarto de presentación.

A pesar de la extensa jornada, dudo que alguien haya salido descontento con lo que se vio en este día. Las bandas estuvieron a la altura, y la producción también (salvo el clásico atraso en los horarios). Esperemos que este sea el inicio de un festival anual, ya que se vio algo memorable.

Fotografías gentileza de Diego Pino.