Hablar de LACUNA COIL es hacer mención a una banda con una larga trayectoria, que en los primeros años marcó la diferencia en su estilo, que también ha sabido de éxitos y de evolución musical (para bien o para mal) y que es capaz de reinventarse dentro del difícil camino de la música, en especial para las bandas female fronted que se han masificado en la última década.
Lo visto en el Teatro Teletón fue una demostración y una confirmación de lo anteriormente dicho. Los años en ellos no han pasado en vano, y en vivo pueden ser incluso más sorprendentes que en los discos, algo que siempre se agradece en espectáculos de esta envergadura y que solo la experiencia en los diversos festivales sabe potenciar. Es por lo mismo que no resulta menor su visita a nuestro país. Incontables resultan las veces en que se corrió el rumor de su venida sin resultados positivos, por lo que para muchos de los presentes, lo ocurrido la noche del 15 fue volver realidad el sueño de años.
Las puertas del Teatro Teletón se abrieron pasadas las 19 hrs, cuando un público de aproximadamente 900 personas hacía cola para entrar. Una vez adentro fue inevitable notar la gran distancia que separaba a los VIP de los que adquirieron una entrada normal cuyo valor no era menos importante. Por un lado, esto resultaba bueno para quienes pagaron más pero perjudicial para la vista de quienes no pudieron comprar la entrada VIP, tal como ocurrió con Epica en el 2008 en donde se realizó una sectorización similar. Pese a lo anterior, la infraestructura del recinto y su piso en ascenso generaba algo de ventaja al alejarse del escenario y en ningún caso resultó un obstáculo para apreciar el show.
Nada parecía ser un impedimento para ser partícipe de tal espectáculo, y es que la gran expectación que desde la confirmación del show generó la primera visita de Lacuna Coil a Chile no dejó de llamar la atención, bastaba estar ahí en el recinto y sentir en el ambiente el entusiasmo del público que era de todas las edades, mostrando a su vez que la banda es transversal a varias generaciones de amantes del metal.
Pasadas las 21 horas las luces se apagan y tras algunos segundos de incertidumbre aparece entre la oscuridad el baterista Cristiano Mozzati quien toma su lugar mientras se proyecta un video alusivo al concepto del último álbum “Shallow Life”. Se suma un canto de niños tal y como se escucha al inicio del disco antes mencionado aunque adaptado para sus presentaciones en vivo.
Mientras la intro continua, aparecen Marco Coti Zelati, Cristiano Migliore y Marco Biazzi, que dan paso a “Survive” que trae consigo a Cristina Scabbia y a Andrea Ferro al escenario, los gritos no se hacen esperar por supuesto ni muchos menos la euforia, un buen comienzo considerando lo potente y enganchante de este tema. Le sigue “Underdog” perteneciente a la misma placa que es sucedida por “Closer” single de la banda y que algunos reconocen por su inclusión en el juego Guitar Hero.
Cristina se toma un tiempo para reflexionar con respecto a la siguiente canción del setlist y en perfecto inglés comenta al publico lo dura que es la vida dando paso a “I’m not Afraid” con un sonido muy norteamericano que en lo personal me recuerda a bandas como Linkin Park pero que en esta ocasión sonó a la altura de las circunstancias incluso mejor que en el disco. La banda se detiene un instante y Andrea le habla al publico usando algunas palabras en español lo que sacó gritos y prendió a los asistentes. Aprovechando este impulso presenta el siguiente tema “Fragments of Faith”.
Hasta ahora el setlist se inclinaba a favor de lo más nuevo del sexteto, pero tocaba el turno de ir mas atrás en su discografía hasta Unleashed Memories para escuchar “Senzafine” track que fue ovacionado y coreado de principio a fin. Este es uno de los pocos temas en donde podemos escuchar a la banda cantar en italiano lo que hace recordar sus raíces, un tema potente tanto en letra como instrumentación. A estas alturas del show, el desplante y energía de Cristina no dejan de ser admirables mucho menos su figura puesto que se mantiene muy bien a sus 38 años edad. El público hace notar esto a través del ya clásico “Mijita Rica” que ella en primera instancia responde bailando.
Tras esta pausa, suena “I Won’t Tell You” que prende al público ya bastante hiperventilado. La banda recibe una bandera que alza hacia el publico y luego Cristina se toma al protagonismo al comentar la difícil situación de la industria musical, aprovechando esto hace mención a 3 músicos destacados fallecidos este año; Peter Steele (Type O Negative), Ronnie James Dio y Paul Gray (Slipknot), a quienes dedica el siguiente corte “Heaven’s a Lie” clásico de clásicos en su ya amplia discografía.
La banda se notaba cómoda y amigable con el público y en estos casos es imposible no hacer algún juego con los asistentes, Cristina pide a la audiencia que repita lo que ella hace con su voz recibiendo una respuesta más que entusiasta. Esta especie de semipausa nos lleva al segundo tema del álbum Karmacode, “To the Edge” donde Cristina ayuda al Mozzati con la batería golpeando uno de los platillos en la última parte de la canción.
Tras este final, todo el Teletón queda a oscuras y la banda sale del escenario, eso le da tiempo a Cristina que vuelve con otra ropa es interpreta una especie de semi balada “Wide Awake” que apaciguó el ambiente y que todos siguieron con mucha atención.
La banda vuelve a la carga con “Fragile” primer tema del penúltimo álbum que a ratos recuerda a Korn, un corte preciso que los asistentes disfrutaron saltando y cantando. Seguía una de las canciones que marcó uno de los puntos más altos de la velada “When a Dead Man Walks” donde la atmosfera melancólica de la composición y la bella voz de Scabbia se mezclaban de forma perfecta, gran acierto en el repertorio.
Cristina presenta el siguiente tema pero se equivoca y comienza “The Maze” que interpreta sin problemas. Es el turno de uno de los himnos de Lacuna Coil “Swamped” (presentado previamente de forma accidental), el público no se hace esperar y eufóricamente canta de principio a fin en lo que es otro acierto dentro de la lista de temas escogidos para Chile, no es menor dicha inclusión considerando que muchos conocieron a la banda con este tema o alguno de los singles del Comalies, parada obligada dentro del repertorio al igual que con “Daylight Dancer”, Andrea avisa de este cambio en el setlist en relación a otros países que es bien recibido por el público.
Scabbia pide ayuda para interpretar el siguiente tema, porque corresponde al cover “Enjoy the Silence” una versión renovada que la banda supo hacer suya y que la mayoría reconoce ya sea por Lacuna Coil como por su intérprete original, Depeche Mode.
Una pausa dentro del show hizo que Cristina y Cía. se ausentaran del escenario. Mientras, era proyectado un video alusivo al concepto de “Shallow Life”. En él, Cristina y Andrea lucen como adinerados y superficiales personajes que representan todas aquellas cosas vanales en las que el ser humano actual fija su atención.
De vuelta en el escenario, el sexteto interpreta los últimos tres temas de la velada “Not Enough”, “Spellbound” y “Our Truth” recibidos con gran entusiasmo y como no si al menos 2 son singles de sus respectivos álbumes. La banda se despide alzando nuevamente la bandera y regalando todo lo posible a los asistentes más cercanos al escenario. Un buen cierre para casi 2 horas de show, una triste despedida, pero un gran recuerdo para todos los fanáticos presentes.
Lo visto la noche del 15 corresponde a un show de gran calidad con todos los ingredientes para ser considerado uno de los mejores del estilo durante este 2010. Lacuna Coil es y será siempre un referente, difícil no caer rendidos frente al desplante que solo una banda de su categoría puede entregar.
Puntos en contra hay algunos, primero, si bien el Teatro Teletón se caracteriza por tener un aceptable sonido, en esta ocasión no paso la prueba de la mejor forma, el mayor problema se produjo con la excesiva intensidad del sonido y al poco equilibrio especialmente relacionado con el manejo de los graves que en ocasiones resaltó el bajo pero que en otras concluyó en una saturación producto de la mezcla de las voces y dicho instrumento.
Segundo, resultó algo decepcionante que se rotaran temas como Tight Rope y 1.19 que fueron interpretadas en los países anteriores a Chile, dando protagonismo a composiciones de los últimos dos discos que no superan en calidad a álbumes como Comalies y Unleashed Memories. Todo se resume a poca diversidad en el setlist que se cargó en exceso a Karmacode y Shallow Life.
Sin duda esto último es una deuda pendiente con los fans que aguardaron clásicos de la talla de Falling, Cold Heritage, Comalies, To Live is to hide, Stars, Unspoken entre otros y que esperamos pueda ser saldada en una próxima visita a nuestro país. Y no cabe duda de que será pronto pues la banda cedió y quedo maravillada ante el público que asistió durante toda la gira latinoamericana. Difícil no hacerlo con la energía y pasión que caracteriza a este lado del continente.
Setlist:
01. Intro
02. Survive
03. Underdog
04. Closer
05. I’m Not Afraid
06. Fragments of Faith
07. Senzafine
08. I Won't Tell You
09. Heaven's a Lie
10. To the Edge
11. Wide Awake
12. Fragile
13. When a Dead Man Walks
14. The Maze
15. Swamped
16. Daylight Dancer
17. Enjoy the Silence
- Encore -
18. Not Enough
19. Spellbound
20. Our Truth
Review: Tamara Bravo.
Fotografía: Sebastián Domínguez. |